Fertilizá donde hace falta, ahorrá donde no.
Un lote casi nunca se comporta igual de punta a punta. La dosis fija promedia esa diferencia; la dosis variable la respeta.
El problema
Aplicar una dosis única en todo el lote significa pasarse en los sectores que ya rinden bien y quedarse corto en los que rinden menos por otra causa (agua, suelo, no nutrición). Sin un mapa que separe esos ambientes, la dosis fija es la única opción disponible.
Qué se ve en el mapa
A partir del relevamiento, segmentamos el lote en ambientes de manejo según su comportamiento (vigor, uniformidad) y calculamos la superficie de cada uno. El resultado es un mapa de zonas, no un promedio único.
Qué te permite decidir
Sobre esas zonas se arma el mapa de dosis variable: la dosis que definas para cada ambiente, exportada en el formato que lee tu terminal (Plantium, Verion, Raven, Trimble, John Deere, Topcon, Arag u otra). Relevamos qué terminal usás antes de prometer compatibilidad, no después.
Cuándo volar
Con tiempo suficiente antes de la aplicación planificada, para que los ambientes y el mapa de dosis estén listos cuando la maquinaria entre al lote. Si el objetivo es dosis variable en el ciclo actual, cuanto antes se relevé, más margen queda para decidir.
Cómo se cotiza
El presupuesto se arma a medida de la superficie y la movilidad hasta tu lote, sin cargo y sin compromiso.